DE ROBOTS, SEXO Y OTROS DEMONIOS

La actriz Carla Valdivia sigue explorando en la dirección. Esta vez llega a la temporada “Por amor al arte” de Microteatro con las comedias “El último actor humano” y “Sexoral”, dos formas muy distintas de presentar y trabajar el humor.

DE ROBOTS, SEXO Y OTROS DEMONIOS

Escribe Hane Sormani

Una de las cualidades que posee la actriz Carla Valdivia es su capacidad para encontrar muy buenos textos dramatúrgicos en Internet. Cuando la entrevistamos en enero de 2016 a razón de la obra “6×6: Historias que contar”, nos sorprendió con la cantidad de material recopilado: obras cortas de todas partes del mundo, complejas y con calidad de traducción. La historia no ha sido distinta para sus recientes montajes en Microteatro. Una buena inmersión por la web durante sus ratos libres la llevó a encontrarse con los textos de “El último actor humano”, del español Santiago Tadeo Cervera, y “Sexoral”, del mexicano Carlos Mugica. Dos obras que también fueron puestas en las versiones de sus países de este pequeño formato teatral.

EL FUTURO DEL ARTE

Roxana Rodríguez y Daniel Cano encontrándose en “El último actor humano”.

Así, en la primera se nos plantea un futuro en el que todos los actores son robots. Y claro, cómo no elegirlos si “son perfectos, nunca fallan, no se cuelgan, no se olvidan la letra”, como bien le hace notar el último actor humano a su colega femenina, un ejemplar de última generación.

Sucede que en esta realidad los humanos han sido relegados a tareas técnicas, no creativas y, mucho menos, interpretativas. Pero Daniel, a sabiendas de la penalidad que puede recibir si es descubierto, decide arriesgarse y subirse al escenario al lado de la talentosa Clara, una modelo AS3, a quien admira pues conoce su trayectoria completa. Halagada, la robot no llega a comprender los ímpetus artísticos de su compañero. Sin embargo lo protege de ser descubierto e intenta establecer un vínculo. De este diálogo que los actores han sabido dotar de ingenio, emerge una reflexión aguda sobre el quehacer teatral (Clara está programada para ser actriz, a Daniel le apasiona), sobre el comportamiento burdo de nuestra especie (para demostrar que es humano tira basura al piso sin cautela ni culpa) y sobre el amor (¿será posible una relación entre robots y nosotros?), dando como resultado una sutil comedia de ciencia ficción.

Este último aspecto nos trae como primera referencia la película “Her”, escrita y dirigida por Spike Jonze, en la que el protagonista se enamora de la voz de una nueva forma de inteligencia artificial capaz de desarrollar emociones. En “El último actor humano”, Daniel se ve obligado a resetear a Clara, quien colapsó por la conmoción surgida de unos ejercicios de improvisación que su sistema operativo no pudo analizar. Daniel se resiste a hacerlo pues al reactivarse no lo recordará. ¿Será realmente así?

Dos aciertos que posee la obra son haber adaptado al texto a nuestra realidad y referentes, y plantar una estética no futurista. Es decir, si bien ya vivimos una suerte de autocracia digital -y el texto agrava de por sí esta situación-, el énfasis es mayor al presentarnos una estética reconocible, no androide ni llena de blancos y metales, pues así el espectador se cuestiona si lo planteado no está sucediendo ya.

SEXO SIN PROLEGÓMENOS
“El de “Sexoral” no es mi tipo de humor pero ha sido muy divertido explorar por ese camino”, nos comenta Carla. “Es otro código. Es mucho más directo, sin filtro, sin entre líneas ya que la acción está clara: hay que filmar una película porno. La dificultad del montaje llegó con el público”. Sucede que ésta es una obra absolutamente interactiva. Será el espectador quien salve la filmación de Rosa Meltrozo, una directora triple X (no en la línea de la sueca Erika Lust) a quien todo su equipo de producción le falló debido a una denuncia por falta de higiene contra ella. Sin embargo, el famosísimo Elver Galarga ya está contratado y la película se hará a como dé lugar. Así, los espectadores serán invitados a realizar diversas tareas: desde sostener la cámara y encontrar el mejor ángulo para mostrar genitales, hasta maquilladores que retoquen el color del glande. No se apabulle ni se sonroje con lo que lee. Es una comedia evidente y espontánea y, por eso, más divertida y sincera que muchas de las vulgaridades que sobran en televisión nacional.

A sabiendas de esto, Carla trató en todo momento de guardar sutileza: “Los afiches de esta misma obra en otras partes del mundo mostraban siempre senos o nalgas. Lo mismo con los de “El último actor humano” que se mostraban los rostros de los actores y, en ambos casos, se dejaba en claro que era una comedia. Yo no quería eso, no quería darle al público más de lo que decía la sinopsis y el título mismo de la obra. Quería que descubriera en escena lo que teníamos para decir, que se sorprendiera. Y lo hemos conseguido con ambas”.

Tomas durante función de “Sexoral”.

Vale resaltar el trabajo de Roxana Rodríguez, protagonista de los dos montajes, consiguiendo ser muy divertida en dos códigos disímiles. Quien también nos sorprendió gratamente fue Alejandra Saba (cuyo trabajo en la película “Ella y Él” habíamos antes comentado y que pronto veremos en el cine con “La hora final”), quien harto desenvuelta, brinda contrapeso a la vehemencia desatada en la pequeña sala.

“En ambas obras los actores han aportado mucho desde la dramaturgia -continúa Valdivia-. Han propuesto mucho juego, actividades y la franqueza para aceptar que algo no funcionaba. Eso nos llevó a limpiar los textos, a prescindir de momentos que funcionaban en el libreto pero en escena.”

Esta es la tercera obra que Carla dirige en Microteatro. La primera fue “Fecundación a primera vista”, el año pasado. Además, se aventuró junto a Marianella Pantoja a dirigir la obra para niños “Gertrude, una superheroína con nombre peculiar”, que tuvo dos temporadas, una en el Mali y otra en el Centro Cultural Ricardo Palma. “Yo reconozco que soy dispersa. En el proceso de dirección lo que más me cuesta es tomar decisiones, cerrar. Son los actores lo que me ayudan a aterrizar las miles de ideas que se me ocurrían. Mientras más experiencia tienes más seguro estás de lo que quieres y esa es la mejor lección que saco de trabajar en Microteatro, la posibilidad de construir mi discurso, de demostrarme que puedo y que puedo crear un mundo distinto para cada obra que escojo.”

Obra El último actor humano Sexoral
Dramaturgia Santiago Tadeo Cervera Carlos Mugica
Elenco Roxana Rodríguez, Daniel Cano Roxana Rodríguez, Alejandra Saba, Walter Ramírez
Dirección Carla Valdivia
Temporada Del 16 de agosto al 17 de septiembre, 2017
Lugar Batallón Ayacucho 271, Barranco

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